EASY RIDER La búsqueda de la libertada en dos ruedas

easy_rider_xlgEASY RIDER

La búsqueda de la libertada en dos ruedas.

Durante las dos décadas mágicas del sigo pasado que transformaron la sociedad y todas las ramas del arte se realizaron grandes películas que mostraron la realidad de ese momento, que agrandaron la leyenda de los años 60 y 70, pero solo una consiguió el reconocimiento unánime como la película icónica de la época: Easy Rider.

Easy Rider es una película estadounidense de 1969, una de las primeras road movie, dirigida por el excesivo Dennis Hopper y protagonizada por Peter Fonda, Dennis Hopper y un casi desconocido Jack Nicholson en los papeles principales. Desde el momento de su estreno se convirtió en referencia para toda una generación de jóvenes y simpatizantes de la contracultura estadounidense, ansiosos por historias de cambio que relataran los anhelos de una nueva generación. Su éxito fue rotundo, ganadora de numerosos premios y nominada a otros tantos más (obtuvo dos nominaciones a los Oscar: mejor actor de reparto (Jack Nicholson) y mejor guión). Además, Easy Rider fue una de las más taquilleras de esos años, recaudando 100 veces más de su coste inicial.

Wyatt (Peter Fonda), más coDennis Hoppernocido como el Capitán América por su indumentaria y el color de su chopper junto a su díscolo y melenudo compañero Billy (Dennis Hopper), son dos jóvenes que se embarcan en un viaje cruzando Estados Unidos con el objetivo de asistir al carnaval Mardi Gras. Para poder financiar su viaje, se sirven del tráfico de cocaína en la frontera con México. Con sus motocicletas emprenden un viaje memorable en el que conocen diversas caras de la sociedad estadounidense, sus contradicciones y miserias. En el camino se encuentran a diversos y extravagantes personajes, un ranchero y su familia, un autoestopista hippie, hasta acabar siendo arrestados en un pueblecito por desfilar sin un permiso, donde conocen a un abogado borracho (Jack Nicholson) que les saca de la cárcel y decide unirse a ellos. Su odisea continúa a través de las carreteras interminables de la frontera estadounidense, donde continúan encontrándose con situaciones surrealistas que incluyen un inolvidable viaje psicodélico y un final que enfrenta a las dos caras de la sociedad americana.

Al parecer el rodaje fue algo más que caótico, una auténtica locura sin lógica alguna. El guión consistía en algunas notas dispersas y el equipo de rodaje tenía que fiarse del instinto de Hopper, que aseguraba una y otra vez tenerlo  todo en su cabeza. Una cabeza que por otra parte estaba habitualmente zarandeada en su interior por sustancias diversas. No fue ningún secreto que todo el consumo de drogas que aparece en la película fue real; por ejemplo la escena  en la que los dos protagonistas pasean por New Orleans y acaban en un cementerio completamente colocados no fue fingida, pues los actores habían tomado ácido. Todo lo que se grabó fue improvisado y guiado por el LSD. Nadie sabía muy bien lo que hacía, así que se dejaban llevar, por el cine, por la carretera, por las motos, por las drogas y por la sensación de libertad que transmitía aquella época irrepetible. La adicción al caos de Hopper produjo una insólita joya, una rara avis que brillaba gracias a su frescura y sencillez. Su delirio alucinógeno alcanzó su zenit con su siguiente proyecto, The Last Movie, el mayor fracaso y el mayor desmadre de la historia del cine.

gal-nicholson-12-jpgOtro de los aspectos destacados de Easy Rider es su banda sonora, que se ha convertido en un disco de culto. El soundtrack se seleccionó de una serie de temas que Dennis Hopper escuchaba en la radio en la época de edición de la película. No se trata de temas grabados específicamente para el film, lo que le otorgó un variado repertorio musical comandado por el arranque emblemático e himno generacional Born to Be Wild de los canadienses Steppenwolf, junto a la maravillosa Wasn’t Born to Follow de Los Byrds, o la áspera If Six Was Nine de The Jimi Hendrix Experience.

 

Como road movie, Easy Rider se convirtió en el modelo a seguir, una versión extravagante de Don Quijote en moto, pero Easy Ridere es mucho más que una “road movie”, su impacto y repercusión la llevó rápidamente a convertirse en mito y referencia estética para una sociedad joven y  revolucionaria. Una versión trepidante que reinterpreta la esencia del viaje iniciático en búsqueda de la libertad y el sentido de la vida que llevó a miles de jóvenes al asfalto para recorrer el mundo sobre dos ruedas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Related Posts