GLASTONBURY: EL FESTIVAL

Glastonbury: El Festival

Michael Eavis tiene una risa explosiva, del tipo que Gabriel García Márquez diría en Cien años de soledad que «espanta a las palomas». Escucharle reírse no es algo complicado y, básicamente, lo hace todo el tiempo; como conducir la furgoneta con la que recorre diariamente la granja de Worthy, el ya mítico lugar donde se celebra desde 1970 el festival de Glastonbury. Con la ventanilla bajada y el brazo apoyado fuera, como manda esa norma no escrita del manual de buenas costumbres de los hombres de carretera, y su característica y nívea barba dibujando el perfil de un hombre que pertenece al Olimpo de las personas que han cambiado la historia de la música y miles de vidas.

La suya la cambiaron Led Zeppelin cuando los vio actuar en el Festival de Bath de Blues y Progressive Music y decidió que quería montar el suyo propio y dejarse llevar por los principios hippies que imperaban en Bath y que tanto le inspiraron. El primer Glastonbury se llamó Pilton Pop, Blues & Folk Festival, tuvo un único escenario –cuya construcción requirió que invirtieran su dinero catorce personas que creyeron en el sueño de Michael Eavis– en el que actuaron diez grupos (T. Rex, Amazing Blondel, Ian A. Anderson, Keith Christmas, Quintessence, Sam Apple Pie, Stackridge, Al Stewart y Planxty) y congregó 1.500 personas.

festival_1

Cuatro décadas más tarde, el festival se ha celebrado de manera alterna durante estos 44 años, se ha convertido en el festival al aire libre más grande del mundo. Reúne a 175.000 personas por edición, dura cinco días, actúan tantos grupos que el line-up no se puede leer sin perder la respiración varias veces y consigue que el barro y la lluvia se conviertan en un lugar más cool que las verdes praderas de Coachella. ¿Recuerdan aquella imagen de Kate Moss con shorts y botas Hunter y el terremoto de estilo que provocó? Pues eso. Es, probablemente, el festival que más rápido agota sus entradas: suelen durar a la venta menos de diez minutos y quien lo compra no sabe siquiera a quién verá sobre el escenario al año siguiente. Es definitivamente un acto de fe. Ellos confían en el todopoderoso Eavis, con él nada les falta.

Es precisamente al hablar de Led Zeppelin cuando la risa de Michael Eavis se corta y su mirada se torna seria. Todo director de festival tiene debilidad por un artista o un grupo que sueña con ver en el escenario más mítico y que, normalmente, es ‘un imposible’. El de Eavis es Led Zeppelin y en varias ocasiones ha dicho con seriedad que no duda que los tendrá en el Pyramid Stage.

Sería un acto de justicia poética, sin duda. Tener en tu festival al grupo que cambió su vida, cambiando la de miles de personas. Ver a Robert Plant (que este año estará en solitario en esta edición de Glastonbury), Jimmy Page y John Paul Jones tocando las canciones que un día le hicieron materializar un sueño. Ver cómo esas miles de personas que peregrinan cada año a Worthy Farm enloquecen cantando y bailando canciones que hicieron temblar el mundo. Y quizá hablar con Jimmy Page de todas las cuestiones esotéricas que encierra el lugar donde se alza Glastonbury. Dicen que se asienta sobre Ávalon la isla donde habita el hada Morgana, donde los manzanos dan sabrosas frutas durante todo el año y donde puede estar la buscada tumba del rey Arturo. Seguro que con solo imaginarlo, esa risa estentórea se abre paso por el pecho de Eavis y hace retumbar la habitación donde está. Esa risa, no hay otra igual.

La edición 2014 de Glastonbury se celebra del 25 al 29 de junio en Worthy Farm. Actúan Arcade Fire, Metallica, Kasabian, Dolly Parton, Black Keys, Robert Plant, Lana del Rey, The Black Keys, Rudimental y un largo oh!

Related Posts

Leave a Comment